Junto a “destinos estrella” como Ámsterdam, Mykonos o Ibiza, cada vez hay más lugares del mundo que ofrecen numerosas propuestas culturales y de ocio para un sector de la población en el que muchos empresarios han puesto la mira.
Ciudades como Ámsterdam, Barcelona, Londres, París, Berlín, Roma o Madrid, han sido tradicionalmente los destinos elegidos por el colectivo LGTB para pasar sus vacaciones en busca de ambientes “amigables”.
Madrid y Barcelona son, junto a Sitges e Ibiza, los destinos preferidos por los turistas homosexuales. De Madrid, el barrio de Chueca sigue siendo el epicentro de la movida gay y lésbica.
Multitud de bares (Studio 54, Fulanita de tal, Liquid, Delirio, etc.), discotecas (Ohm y Cool son las más emblemáticas), cafeterías (Acuarela, Mama Inés, Underwood) y tiendas para todos los gustos —y bolsillos— convierten al barrio madrileño en un lugar por el que hay que dejarse caer en cualquier visita a la capital.
El sector gay no es inmune al gancho turístico de Barcelona, ciudad que concentra la actividad “rosa” en el denominado “Gayxample”, zona ubicada en el Ensanche que limita con las calles Sepúlveda, Aragó, Rambla de Catalunya y Villarroel.
Después de Ámsterdam, Barcelona es el segundo destino turístico gay del mundo: más de 150 mil homosexuales europeos la visitan cada año atraídos por su oferta cultural. El hotel Axel de la capital catalana fue pionero en alojamiento de calidad orientado a gays en España (ha abierto sendas sucursales en Berlín y Buenos Aires).
La “playa gay” de Barcelona se encuentra en la cercana localidad de Sitges. Aunque ha perdido parte del encanto que tuvo en el pasado, este pequeño pueblo de pescadores todavía mantiene intactas las señas de identidad que la convirtieron en un oasis de libertad para gays y lesbianas de todo el país.
Al sur de Gran Canaria se sitúa la zona preferida para los gays y lesbianas que acuden a la isla en busca de buen tiempo y diversión. La Playa del Inglés y Maspalomas son los lugares de referencia. En la primera se concentra la marcha nocturna, mientras que la segunda ofrece paisajes paradisíacos.
En Baleares, Ibiza es la isla predilecta por homosexuales y lesbianas, que tienen su punto de encuentro en las playas de Ses Salines y Es Cavallet, donde se halla el popular “Chiringay”. Aunque el ocio nocturno está dominado por discotecas como Space, Amnesia o Pachá, hay un buen número de bares de ambiente en los que se puede comenzar a “calentar” la noche (Exis, Dôme, León, La Nada y un largo etcétera).
Caños de Meca se ha convertido en los últimos años en un destino que atrae a aquellos que buscan alejarse del mundanal ruido en las playas de los acantilados del Parque Natural de La Breña. Alojamientos con encanto, buena comida y locales de ocio dotados de un encanto especial (El Burladero, La Meca o Las Dunas son algunos de ellos).
Ámsterdam ha sido la ciudad gay por excelencia del continente europeo. En 1987, se erigió el Homomonument, obra de la artista Karin Daan que recuerda a los caídos por la causa homosexual. Muy cerca de este monumento se halla el Pink Point, punto de información y souvenirs.
La zona gay comienza en Warmoestraat, la “calle del cuero”, en la que se concentran los locales más duros de la ciudad. En Reguliersdwarsstraat hay restaurantes, bares y clubs. Es la conocida como “calle del pecado”.La zona más animada continúa en Rembrandtpein, Amstelstraat y Amstel (Club iT, Entre Nous, Het Wapen van Londen, Hot Spot Café, Kokodril, Krua Thai Classic, Le Shako, Lellebel o Nightlife son lugares recomendables). Los hoteles se hallan en Leidseplein y en Kerkstraat.
En Alemania, ciudades como Hamburgo, Colonia o Fráncfort ofrecen al visitante gay numerosos atractivos. En Berlín existen diversas áreas de ambiente distribuídas en varios distritos. En el Mitte, la acción se concentra en torno a Hackeschen Höfe, mientras que en Prentzlauer Berg, uno de los barrios de moda, no hay que perderse los bares, clubes y restaurantes de Schönhauser Allee.
En el Kreuzberg, Oranienstrasse y Mehringdamm reúnen un buen número de tiendas, bares y discotecas. La zona gay más popular de la ciudad está en Schöneberg, en torno a Motzstrasse, Kleiststrasse y Martin-Luther- Strasse.
Un club no estrictamente gay pero al que acuden muchos homosexuales (posee en la planta baja un frecuentado cuarto oscuro) es el Berghain-Panorama, una de las mejores discotecas de Berlín (a pesar de que franquear su puerta es en ocasiones difícil debido a la selección efectuada por sus porteros).
Aunque en París existen locales de ambiente distribuidos a lo largo y ancho de la ciudad, la zona que más “entiende” es Le Marais (Distrito 4), que ha tomado el relevo a Les Halles y Montorgueil (Distrito 1). En el cruce de la rue des Archives y la rue Sainte Croix de la Bretonnerie, se encuentra la puerta al barrio gay, donde hay tiendas, cafés, bares y discotecas.
En la rue Du Roi de Sicile y de la rue des Ecouffes se hallan los locales orientados a lesbianas. Algunos lugares recomendables son el Open Café (rue des Archives, 17), L’Amnesia Cafe (rue Vieille du Temple, 42) o Le Bear’s Den (rue des Lombards, 6), entre otros. Una librería dedicada al público homosexual es Blue Book Paris (rue Quincampoix, 61).
El epicentro gay de Londres es el Soho, que fue el primer barrio gay de Europa. Soho Square es un buen lugar para iniciarse en el ambiente de la capital británica, en la que hay multitud de tiendas y locales de ambiente (algunas de las más populares, situadas en Old Compton Street). Algunos de los clubes míticos son Salvation, Heaven , G-A-Y o los míticos (y no exclusivamente gays) Ministry of Sound y Fabric.
Ganando terreno año tras año a la masificada Ibiza, la isla de Mykonos es considerada como el paraíso gay por excelencia. Las mejores playas de Egeo (las populares Paradise y Super Paradise o las menos concurridas Ornos y Psarou).
El Gay Bar Elysium es uno de los más conocidos de isla, donde también destacan el Castro Gay Bar o el Montparnasse Gay Bar. Dos de los mejores clubes son el Ramrod Gay Bar Club y el Ikaros Gay Bar.
Y un pequeño avance: al otro lado del océano, urbes estadounidenses (Nueva York, San Francisco, Miami) y canadienses (Toronto, Montreal, Ottawa) compiten con destinos del resto del continente que, como en el caso de Buenos Aires, o Puerto Vallarta aspiran a convertirse en el destino predilecto por los turistas más “entendidos”.





