Cada vez más se lanzan productos al mercado destinados aun consumo gay. Según la estadística el colectivo gay es uno de los mejores posicionados en cuanto a nivel adquisitivo por lo que los productos suelen ser de alta gama. Las estadísticas lo confirman. "A igual ingreso, consume un 30% más que un heterosexual".
En un momento de expansión del consumo, se convirtieron en el nuevo "blanco"
de las empresas. Por su alto poder adquisitivo, su propensión a gastar mucho en
sí mismos, y la fidelidad a las marcas que sienten que los entienden y respetan.
Por todo esto, la comunidad gay es un objetivo muy apetecible. Es uno de los
segmentos que más está creciendo y, dicen los expertos, que más va a crecer.
Si bien no hay estadísticas oficiales de cuántos son y de cuánto dinero mueven,
las consultoras especializadas en el tema coinciden en que gays y lesbianas
representan el 10% de la población. Esa cifra trepa al 20% entre los turistas
que llegan al país, considerado en el exterior un destino gay friendly
(amigable con los homosexuales), en especial la ciudad de Buenos Aires.
Este nicho del mercado ya tiene nombre propio. En marketing se habla del "pink
market" (mercado rosa) o de DINK's, sigla de la expresión inglesa "double income,
no kids" (doble ingreso, sin hijos). ¿Por qué tanto atractivo? Porque los gays
tienen, en promedio, un alto ingreso y gastan en consecuencia. "Si bien ahora
hay más apertura, recibieron tantos 'no' que invertir en ellos es mimarse. Por
eso consumen mucho en estética, gimnasios y ropa", explica Eduardo Fagalde, show
manager de la primera exposición de productos gay, la Gallery G, que se hará en
noviembre en Costa Salguero.
Las estadísticas lo confirman. "A igual ingreso, consume un 30% más que un
heterosexual", apunta Germán Arballos, presidente del grupo Pilot, que ofrece
distintos productos y servicios para la comunidad. La consultora española Axel
Consulting -una de las más fuertes en el tema- maneja cifras muy significativas.
En el país, el 76% de los homosexuales tiene ingresos superiores a la media; el
82% posee un título terciario o universitario y el 55% ocupa cargos de
responsabilidad intermedia o superior.
"Es lo que en economía se llama Ley de Say: toda oferta crea su demanda",
sostiene Hernán Lombardi, titular de la consultora de marketing turístico gay
Alfacrux, socia local de Axel Consulting. Hay varios emprendimientos que son
clásicos del circuito gay, en especial bares y boliches, pero otros son muy
novedosos y buscan captar tanto al público local como a los turistas. El grupo
Pilot, por ejemplo, sacó una tarjeta de descuentos para extranjeros (la Friendly
Card), tiene un club de vinos con 330 socios y su bodega Arballos Dubois produce
una línea de vinos exclusivos para la comunidad, que se venden en su vinoteca
gay friendly en el Bajo y en los restoranes top del circuito y se
exportan a los EstadosUnidos. "Son más aromáticos", apunta Arballos. Es el grupo
que abrirá en un par de semanas un apart hotel en el barrio de Monserrat, con
departamentos de 45 m2 y una tarifa promedio de alquiler de US$ 1.000 al mes.
Un indicador de este boom de la oferta gay es cómo aumentó, en sólo un año, la
cantidad de locales y servicios de la guía GayBa, el relevamiento más importante
del circuito, que se edita en libro y tiene un portal. "Pasamos de 80 a más de
180", dice su editor, Gabriel Sánchez. Entre los rubros hay de todo: hoteles,
restoranes, librerías, centros de idioma, spa y hasta tarotistas.
"Estos lugares tienen mucho que ver con sentirse cómodo. En una librería gay,
uno puede buscar material de lectura que no encuentra en una librería común. Y
en un centro de idiomas, uno busca estar con un grupo de pares", explica Carlos
Meliá, dueño de la agencia turística Pride Travel y un referente del circuito. Y
advierte que hay muchas empresas que cuelgan la banderita del arco iris (símbolo
gay friendly) que "sólo están interesadas en ganar el dinero gay".
Sánchez coincide y dice que el término gay friendly ya está hasta
devaluado: "Porque cualquiera que no ataca a un gay podría considerarse gay
friendly, y eso no es un valor en sí mismo. El concepto en alza es el de
hetero friendly: productos y servicios donde un heterosexual es bien
recibido. Este giro semiótico marca una regla comercial justa: si jugás, jugá de
lleno, no pongas una banderita a tu negocio sólo para que ese nicho no se quede
afuera".
Hetero friendly será el Axel, el primer hotel 5 estrellas gay de la
Argentina que el grupo español dueño de Axel Consulting abrirá el mes próximo en
San Telmo. "Es una posición mucho más radicalizada", dice Lombardi, la cara
local. "Hoy se calcula que el turismo gay en la ciudad moviliza 300.000
visitantes y 600 millones de dólares al año", agrega el ex secretario de
Turismo.
Si bien los analistas coinciden en que el turismo y la ley de Unión Civil
aprobada hace cinco años están empujando una mayor apertura, para Fagalde
también se está empezando a separar lo gay de la noche y el erotismo. "Trabajé
muchos años en distintas empresas, y notaba un interés en llegar a ese mercado,
pero no querían publicitar en una revista al lado de un chico desnudo. La
comunidad está mostrando otra cara, y el heterosexual vio el negocio más
amplio", concluye.





