¿Merece la pena darlo a conocer?
Recuerdo la noticia con el mismo terror como el que estoy viviendo ahora y es que a veces me hubiera
gustado no enterarme de la infección por VIH. Fué un shock el resultado, más aún
sabiendo como. Se lo contagié a mi pareja. Sin comerlo ni beberlo me metí en una espiral de la cual aún
no he sabido salir. Día a Día hechándomelo en cara, reprochado, volviéndome loco. Nunca olvidaré esos
ojos odiosos y sangrientos.



Salud & VIH

